Mientras New York Injury Law reflexiona sobre su primer año de actividad, una palabra destaca: gratitud. Lo que empezó como la visión de un bufete de lesiones personales más accesible y centrado en el cliente se ha convertido rápidamente en un recurso legal de confianza para los neoyorquinos lesionados de todo el estado.
Desde el primer día, el bufete se comprometió a algo más que una sólida defensa legal: dar prioridad a la implicación en la comunidad, a las asociaciones locales y a la educación legal digital para llegar a las personas allí donde están, a menudo antes de que necesiten ayuda legal.
El cofundador John A. DeGasperis, abogado, explica: «Si ayudamos a la gente a entender sus derechos antes de que algo vaya mal, ya hemos marcado la diferencia».
Ese compromiso ha permitido a miles de personas comprender mejor sus derechos, cómo actúan las compañías de seguros y cuándo se necesita realmente orientación jurídica.
El cofundador Keith Clarke reflexiona: «Hemos recuperado más de 22 millones de dólares para nuestros clientes, reforzado las conexiones con la comunidad y construido relaciones que durarán toda la vida.»
Gracias a nuestros clientes, colegas y comunidad por hacer posible nuestro primer año. No hemos hecho más que empezar.





